PELÍCULA MALAS MADRES, MANUAL DE COMO SER UNA MALA MADRE

Amy es una madre, la cual tiene un marido llamado Mike y dos hijos, Dylan y Jane. Dylan se aprovecha de la situación de sus padres para que le hagan todos sus trabajos de la escuela y su hija insiste en querer entrar en el equipo de fútbol.

Después de que Amy se da cuenta de que su marido la está engañando con otra mujer y ver que en todo los aspectos de su vida es tratada como una esclava, es decir, le toca hacer todas las tareas de la casa y más. Por todas esas obligaciones decide hacer un cambio radical en su vida. Gracias a sus nuevas dos amigas que también son madres, Karla y Kiki, decide dar ese paso y empezar a vivir un poco su vida. Ella también merece ser feliz a su manera sin tener que tener tantas obligaciones y preocupaciones. Karla y Kiky se unen a la causa y actuarán de la misma manera. Ya no hay nada que las pueda detener y van a por todas. Ahora son los otros los que tendrán que cumplir sus normas. 

Lo primero que hará Amy es el de poner un punto y final con su relación de casada y se quedará con la casa. Después hará que la valoren en su trabajo y disfrutará de su tiempo libre. Una pregunta que todos nos tenemos que hacer cada día nada más despertar es la de si estamos viviendo la vida que queremos y siempre hemos soñado. Si no es así, tocará hacer cambios en nuestras vidas. Amy sabe muy bien lo que es estar cansada de seguir y tener que cumplir cada norma que tenía y las que impone la presidenta del AMPA, la señora Gwendolyn. A partir de allí empezará una revolución y luchará por los derechos de las madres. Su pensamiento es el de que no existen las madres perfectas y que está permitido cometer errores. Todas las madres tienen derecho a ser malas madres de vez en cuando. ¿Ganará Amy la candidatura a presidenta del AMPA?

Malas madres es una película que nos hace ver el lado de la diversión que todos necesitamos de vez en cuando. Dejar la monotonía atrás y desconectar un rato del día a día e invertir tiempo haciendo cosas que nos gustan y que habíamos olvidado. 

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